EL GATO PERSA, PRINCIPALES PATOLOGÍAS: CARDIOMIOPATÍA HIPERTRÓFICA

EL GATO PERSA, PRINCIPALES PATOLOGÍAS: CARDIOMIOPATÍA HIPERTRÓFICA

¿Qué es la cardiomiopatía hipertrófica (CMH)?

La cardiomiopatía hipertrófica es la enfermedad cardiaca más frecuente en los gatos persas y consiste en el engrosamiento progresivo de la musculatura del corazón pero hacia el interior de la cavidad, lo que reduce la cantidad de sangre que el corazón puede bombear con cada latido.

¿Por qué se produce la CMH?

La CMH es una enfermedad hereditaria igual que sucede en personas. En medicina humana se han descubierto hasta 130 mutaciones genéticas que predisponen al desarrollo de esta enfermedad.

En medicina felina se están encontrando cada vez más mutaciones genéticas heredadas que igualmente predisponen al desarrollo de la CMH.

Otras causas que pueden provocar el engrosamiento de la pared cardiaca y que siempre deben descartarse durante el diagnóstico, son la hipertensión o  el hipertiriodismo.  

¿A qué edad puede desarrollar esta enfermedad?

Desde los 5 meses hasta los 17 años.

¿Cómo se diagnostica?

La ecocardiografía es la prueba diagnóstica definitiva. Permite medir el grosor de las paredes cardiacas además de valorar cómo está afectada la función del corazón.

Como la CMH puede aparecer a cualquier edad, una solo ecocardiografía no garantiza que vaya a estar libre de enfermedad cardiaca por ello los cardiólogos veterinarios recomiendan una ecocardiografía anual en gatos que crían y una ecocardiografía cada dos años en gatos esterilizados. En el caso de diagnosticar CMH las ecocardiografías de revisión se realizarán en función de la gravedad de cada caso.

¿Qué utilidad tienen las pruebas genéticas?

Son útiles en el caso de querer cruzar a gatos persas para disminuir el riesgo de transmisión de CMH, pero no excluyen que la descendencia no vaya a sufrir enfermedad cardiaca ya que en la actualidad no todas las mutaciones genéticas responsables de esta enfermedad son conocidas.

¿Qué síntomas tiene mi gato con CMH?

La mayoría de los gatos son asintomáticos ya que a diferencia de las personas con enfermedad cardiaca, no tosen ni muestran intolerancia al ejercicio.

Solo algunos gatos presentan signos de enfermedad cardiaca durante la auscultación, como ritmo de galope (tres sonidos cardiacos en lugar de dos) o soplo (un sonido que se percibe durante la auscultación que indica que existe una turbulencia de la sangre durante el paso por el corazón). Por tanto el que un gato no tenga soplo no significa que no esté enfermo. Afortunadamente no todos los soplos se deben a enfermedad cardiaca.

En cuadros moderados puede observarse apatía, decaimiento, adelgazamiento y vómito.

Cuando la hipertrofia es muy severa puede originar:

·         Fallo cardiaco lo que origina la acumulación de líquido dentro del tejido pulmonar (edema) y alrededor de éste (derrame pleural) lo que provoca que llegue poco oxígeno a su organismo. Cuando el fallo cardiaco está presente los gatos respiran más de 30 veces al minuto en reposo o incluso con la boca abierta. Esto requiere atención veterinaria urgente.

·        Tromboembolismo aórtico: se produce un trombo en el corazón que viaja por los grandes vasos hasta que queda atrapado en un vaso más estrecho originando una falta de riego sanguíneo. Si esto sucede en los vasos sanguíneos de extremidades origina parálisis, si sucede en el pulmón, fallo respiratorio…

·        Muerte súbita: en ocasiones se produce un infarto de miocardio masivo que provoca la muerte súbita, sin previo aviso.

¿Tiene tratamiento?

Hay tratamiento para controlar los síntomas y permitir una buena calidad de vida. En el caso de que la causa no fuera genética sino por hipertensión o hipertiroidismo, el tratamiento adecuado de estas patologías permite la resolución de la enfermedad cardiaca en la mayoría de los casos.

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ENSEÑANDO MEDICINA FELINA
EL GATO PERSA: ORIGEN